
BOLETÍN DE PRENSA
San Juan de Pasto, 20 de octubre de 2026

De los viveros comunitarios a los paisajes agroecológicos: la experiencia de Impulso Verde en el Congreso Internacional de Agroecología
Durante tres días, investigadores, organizaciones campesinas e indígenas y movimientos sociales de ocho países debatieron en Pasto cómo cambiar la forma en que producimos y comemos. La Fundación Impulso Verde Kuaspue presentó una década de trabajo con comunidades campesinas e indígenas para recuperar los bosques altoandinos, proteger las fuentes de agua y transformar los sistemas productivos. Además, ocho asociaciones de su Red de Viveros Comunitarios participaron en la Feria de Saberes, Sabores y Semillas.
¿Cómo pasar de una finca que produce alimentos a un territorio que, además, recupera bosques, protege el agua y fortalece la economía de las familias rurales? Esta fue una de las preguntas que la Fundación Impulso Verde Kuaspue llevó al Congreso Internacional de Agroecología 2026, celebrado del 15 al 17 de octubre en San Juan de Pasto (Nariño).
El encuentro reunió a ponentes de Brasil, México, España, Francia, Guatemala, Argentina, Ecuador y Colombia, y a más de 500 asistentes. La agenda incluyó siete ponencias, mesas temáticas, la Feria de Saberes, Sabores y Semillas, el evento cultural Música de las Plantas y giras técnicas.
En la inauguración se rindió un reconocimiento en vida a Thomas Reginald Preston, pionero de la producción agropecuaria sostenible en el trópico. A partir de allí, las conversaciones recorrieron los grandes temas de la transición agroecológica: la soberanía alimentaria, la defensa de las semillas campesinas, la política pública, la educación del campo y la restauración de los territorios.
Los aportes de cada mesa temática alimentan el Manifiesto del Congreso, un documento colectivo que recoge las ideas centrales del encuentro.
Un mensaje desde Nariño: de los faros a los paisajes agroecológicos
En la mesa «Faros y paisajes agroecológicos», realizada el viernes 16 en el Auditorio Palatino de la Universidad de Nariño, se presentaron seis experiencias de Colombia y México. El diálogo dejó una conclusión que se incorporará al Manifiesto:
«Los faros agroecológicos nacen del territorio y se fortalecen en red: como la Red de Viveros Comunitarios de Impulso Verde, donde familias, y sobre todo mujeres, deciden sembrar donde nace el agua y transforman potreros en fincas que enseñan. Para que esos faros se conviertan en paisajes agroecológicos es necesario articular el saber campesino y ancestral con la academia, las instituciones y la política pública, y devolver el conocimiento a las comunidades para que se apropien de él».
La mesa también dejó preguntas abiertas que seguirán en la agenda regional: cómo vincular los viveros comunitarios con la política pública de Nariño, cómo llevar la restauración al norte del departamento frente a los incendios forestales, cómo hacer sostenibles los viveros más allá de la duración de los proyectos y cómo construir, junto con los productores, un mapa de especies nativas de la región.

Los resultados de Impulso Verde en el Congreso
- Música de las Plantas – Kuaspue: 300 personas escucharon el territorioEl jueves 15, en el auditorio de la Cámara de Comercio de Pasto, 300 personas asistieron al ensamble «Kuaspue: cuando el territorio tiene voz propia». Sensores conectados a las hojas tradujeron en sonido, en tiempo real, la actividad eléctrica de las plantas, que dialogó con el relato de Kuaspue, los personajes de El Chutún y música andina en vivo. El ensamble cerró el primer día del Congreso con una invitación a mirar el bosque como un ser vivo.Diez años de la Red de Viveros ComunitariosEn la mesa «Queremos sembrar donde nace el agua», Diana Villota Cerón, jefa del Programa de Reforestación de la Fundación, presentó los resultados de una década de trabajo comunitario:
- Desde 2016, la red pasó de 3 a 14 viveros comunitarios en Nariño.
- Reúne a 200 familias, con una participación de mujeres del 70 %.
- Ha sembrado 1,5 millones de árboles nativos de 154 especies, diez de ellas amenazadas.
- Acompaña todo el ciclo: producción, siembra y monitoreo con geolocalización.
- Deja capacidades instaladas en el territorio con un kit de 91 fichas técnicas y avanza en el registro de sus viveros ante el ICA.
- El modelo ya se replica en el Valle del Cauca y el Magdalena Medio.
Según señaló, el próximo reto es pasar de reforestar a restaurar.
En la misma mesa, la Asociación Ecoturagro, integrante de la red, mostró el efecto a escala de finca: en San Joaquín, cerca de 120.000 árboles sembrados devolvieron el agua y la fauna a potreros que antes se secaban, y abrieron paso al relevo generacional. Su mensaje fue claro: sembrar árboles no le quita espacio a la finca.
Del potrero al paisaje agroecológico
El viernes 16, en el Teatro Imperial, la Fundación presentó la ponencia magistral «Del potrero al paisaje agroecológico: una transformación ganadera comunitaria», dentro del panel «Faros y paisajes agroecológicos». La exposición mostró cómo familias ganaderas, con sistemas silvopastoriles, cercas vivas y bancos forrajeros, hacen sus fincas más productivas y resilientes frente al cambio climático. También planteó la oportunidad que ofrecen los quesos madurados en el mercado internacional como alternativa para las fincas ganaderas.
Historias comestibles del Gran Cumbal
En la mesa «Historias comestibles», la Fundación compartió el proceso desarrollado con 22 familias del Resguardo Indígena del Gran Cumbal, que permitió recuperar 15 especies olvidadas y subutilizadas (NUS, por su sigla en inglés) y la memoria gastronómica reunida en la cartilla «El Chutún: un viaje comestible por el territorio de Cumbal».
Feria de Saberes, Sabores y Semillas: los cinco sentidos y ocho asociaciones
En la Feria, el stand de Impulso Verde propuso un ejercicio de sensibilización ambiental a través de los cinco sentidos: el público pudo tocar, oler, probar, mirar y escuchar el bosque altoandino, y conocer el trabajo de la Red de Viveros Comunitarios.
Junto a la Fundación, ocho asociaciones de la Red ofrecieron y vendieron sus productos, una muestra de que la restauración también genera ingresos para las familias rurales:
- Ecoturagro
- Plantando Vida
- San Martín La Vega
- Sinchimaki
- Tulpas Ambientales
- Mujer Emprendedora
- Ancuya
- Pumamaki
«La restauración funciona cuando conecta el conocimiento técnico con los saberes de las comunidades y con las oportunidades económicas de las familias rurales. En Pasto compartimos una década de aprendizajes de nuestra Red de Viveros Comunitarios y conocimos otras experiencias que demuestran que es posible transformar los sistemas productivos y cuidar los ecosistemas al mismo tiempo. El reto ahora es fortalecer esas alianzas para que las iniciativas locales puedan transformar paisajes enteros», señaló Antoine Gerigne, presidente de la Fundación Impulso Verde Kuaspue.



Acerca de la Fundación Impulso Verde Kuaspue
Desde 2016, la Fundación Impulso Verde Kuaspue trabaja en la restauración ecológica y la transición agroecológica en Nariño, de la mano de comunidades campesinas e indígenas y de una Red de Viveros Comunitarios que produce, desde los territorios, el material vegetal para restaurar los bosques altoandinos y proteger las fuentes de agua.






